Una taza intensa y sin cafeína para los días ajetreados en el gimnasio, en la oficina y en todas partes.
Por qué la creamos
Las largas jornadas de trabajo, los entrenamientos y el tiempo en familia dejan poco espacio para una verdadera pausa. Por costumbre, muchos acabamos tomando otro café. Queríamos otra taza para la tarde: llena de sabor, reconfortante y totalmente sin cafeína, para disfrutarla a cualquier hora del día. Así nació Ironclad Vitality.
Los ingredientes y su sabor
Rooibos
El rooibos procede de las montañas del Cederberg, en Sudáfrica, donde sus hojas en forma de aguja se recogen, se machacan y se oxidan al sol hasta tomar un color rojo intenso. Da una taza suave y dulce de forma natural, con notas de miel y vainilla.
Semillas de cáñamo
El cáñamo es una de las plantas cultivadas más antiguas del mundo. Sus pequeñas semillas aportan una nota suave, de fruto seco y ligeramente tostada, que redondea la mezcla.
Jengibre
La raíz de jengibre aporta un toque cálido y picante que da vida a cada sorbo, sobre todo en los días fríos.
Hierba limón, melisa y verbena
Estas hierbas frescas y alimonadas mantienen la taza viva y chispeante, con suaves notas terrosas.
Manzana, piel de naranja y caléndula
Los trozos de manzana aportan un dulzor afrutado natural, la piel de naranja un toque cítrico y las flores de caléndula un toque de color dorado.
Cómo prepararla
Usa una cucharadita colmada (unos 3 g) por cada 250 ml de agua recién hervida y deja reposar 6–8 minutos; el rooibos nunca amarga, así que puedes dejarlo más tiempo para una taza más intensa. También está delicioso con un chorrito de leche o con hielo después de entrenar.
Hazla parte de tu día
Prepara una tetera después de entrenar, ten un termo en tu escritorio para la tarde o disfruta de una taza por la noche mientras te relajas. Sin cafeína ni artificios: solo ingredientes naturales y un sabor auténtico.
0 comentarios